¿Estás dónde quieres estar?

Septiembre es un mes de reflexión. El verano nos brinda espacio y tiempo para despertar la conciencia y preguntarnos: ¿Estoy trabajando donde quiero? ¿Estoy haciendo lo que me llena? ¿Estoy aprovechando al máximo mis capacidades? En esta entrada te ofrezco cuatro maneras de abordar estas preguntas.


Este verano he dedicado mucho tiempo a releer Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen Covey. ¿Por qué? Es sencillo: mi hija universitaria se iba a ir a pasar el año en Estados Unidos, y quería abordar con ella ciertos temas vitales que no sabía bien cómo enfocar. Ese libro los trata de forma muy clara.

Las conversaciones que tuvimos funcionaron. Es fácil cuando no tienes prisa, puedes extenderlas a lo largo de varias sobremesas, y el café lo tomas con el imponente fondo de los acantilados del mar Cantábrico.

Desde aquí es fácil charlar, pensar y soñar.

Mi reflexión

Las charlas fueron más allá de lo esperado. No solo me sirvió para articular una (muy) buena conversación con mi hija, también me generó muchos pensamientos y sensaciones. Me permitió redescubrir aspectos que llevaba años sin revisar, sepultados bajo el ruido que genera la rutina diaria. Siempre he sido fan de tomarme uno o dos días al año para reflexionar sobre lo que ha sucedido y sobre lo que quiero que suceda (mira esta prehistórica entrada de uno de mis blogs anteriores). Hacía tiempo que no lo hacía.

Más allá de mis propias conclusiones, quiero compartir contigo la importancia de detenerse a reflexionar: ¿Estás donde realmente quieres estar? ¿Lideras el equipo que deseas? ¿Te encuentras en la organización que te llena?

Quizá estés donde quieres, pero no como quieres. Tal vez no estés en el lugar correcto. O quizá tienes una corazonada o una sensación indefinida. Es posible que no quieras explorar estas preguntas, o que simplemente no sepas cómo hacerlo.

Si te sientes así, te propongo cuatro herramientas que te ayudarán en tu propio diálogo interior.

1. El Ikigai

Prepárate para el viaje.

Es un concepto básico para comenzar. Es posible que no tengas claro que equipaje necesitas para este viaje. Si no ordenas un poco tu cabeza y tu corazón puedes acabar cargando con pesos muertos, creencias superfluas e ideas preconcebidas. Esta herramienta te invita a centrarte en lo esencial para emprender este viaje.

Seguramente has oído hablar de él, ya que está muy de moda últimamente. El Ikigai es un concepto de la filosofía japonesa que puede ayudarte a definir tu lugar en el mundo, ese en el que te sentirás plenamente realizado.

Este concepto se basa en la intersección de cuatro aspectos clave:

Lo confieso, no me lo he leído
  • Lo que te gusta hacer,
  • Lo que haces bien,
  • Lo que te permite ganarte la vida,
  • Y lo que aporta algo al mundo.

Es una forma sencilla de comenzar a aproximarse al lugar donde puedes sentirte realizado. Te invita a elevar la consciencia sobre la situación actual. Quizá tengas un buen trabajo en términos económicos, pero no te gusta. O quizá te apasiona lo que haces, pero no te permite vivir cómodamente. Tal vez sientas que no estás aportando nada significativo al mundo. Hay múltiples combinaciones, y tu Ikigai se encuentra en el punto donde todos estos aspectos confluyen.

Si te interesa profundizar más, te recomiendo leer este artículo de Psicología y Mente. Si te quedas con ganas hay muchos libros que exploran esta filosofía.

2. El Elemento

Decide llevarlo a cabo.

Con esta herramienta vas a terminar de empaquetar parte de lo que necesitas para el viaje, pero lo que es más importante, te va a insistir en la necesidad de explorar activamente para buscar el lugar donde está tu elemento.

El Ikigai llevado a la cultura occidental. Este concepto lo desarrolla Sir Ken Robinson con Lou Aronica en su magnífico libro El Elemento. Según Robinson, el Elemento es el lugar donde confluyen tu capacidad y tu vocación, junto con las condiciones adecuadas: actitud y oportunidad. O, en sus propias palabras: «Lo entiendo, me encanta, lo quiero. ¿Dónde está?«.

Robinson te invita a reflexionar sobre si eres bueno en lo que haces porque lo entiendes profundamente, como un futbolista que comprende su cuerpo y el juego. Además, si sientes pasión por lo que haces y quieres seguir haciéndolo, estarás en tu Elemento.

¿Por que está en segundo lugar en mi lista de herramientas? Por que añade una nueva dimensión: si no buscas las oportunidades, nunca las encontrarás. Necesitas explorar activamente los lugares donde puedes descubrir tu auténtico Elemento.

Por cierto, un libro especialmente recomendable para padres que se encuentran perdidos ante el futuro profesional de sus hijos.

3. Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas

Busca tu norte

Tienes equipaje ¿Pero sabes en que dirección comenzar a andar? Es imprescindible que te crees tu propia brújula para encontrar tu objetivo.

Aunque el libro de Covey es un sistema en sí mismo, quiero centrarme en el hábito número dos: «Empieza con un fin en mente«. Este hábito te invita a actuar siempre con un objetivo claro, en cualquier aspecto de tu vida.

En el capítulo dedicado a este hábito, Covey habla de la importancia de tener una misión personal. ¿Alguna vez te has detenido a pensar cuál es tu filosofía de vida, tu misión en el mundo, tu credo personal?

Personalmente, hasta que no asistí a un curso sobre este libro, nunca me lo había preguntado. Con cuarenta años me di cuenta de que había vivido sin un propósito claro, sin saber en qué dirección quería enfocar mi mente, mis esfuerzos y mi corazón.

Este hábito además te enfrenta a una pregunta crítica: ¿estás en el camino correcto para cumplir tu misión vital? No se trata de aspirar a ser presidente de tu país o liderar una gran causa global. Puede que tu misión sea tan simple como cuidar de tu familia, mejorar tu entorno, crear una empresa o ayudar a desarrollar el potencial de quienes te rodean.

4. Use Strategic Thinking to Create the Life You Want (HBR)

Detalla tu viaje

Saber a donde quieres ir a veces no es suficiente. La ausencia de un plan de acción nos puede llevar a un momento de entusiasmo seguido por la decepción más profunda. Aquí además de los básicos podrás encontrar una navaja suiza para el desarrollo de tu viaje.

Finalmente el detalle, si los anteriores te han inspirado y deseas profundizar aún más, te recomiendo el artículo de la Harvard Business Review (HBR) «Use Strategic Thinking to Create the Life You Want» («Utiliza el pensamiento estratégico para crear la vida que deseas»).

Este artículo sugiere aplicar a tu vida personal el mismo proceso estratégico que usan las organizaciones para definir sus planes. Las preguntas clave, como «¿Cómo definimos el éxito?», se transforman en «¿Cómo defino yo una vida maravillosa?». Propone siete grandes preguntas:

  • ¿Cómo defino una vida maravillosa?
  • ¿Cuál es el propósito de mi vida?
  • ¿Cuál es mi visión de futuro?
  • ¿Cómo evalúo mi «portfolio» personal?
  • ¿Qué me enseñan los puntos de referencia?
  • ¿Qué opciones tengo para el futuro?
  • ¿Cómo puedo asegurar que los cambios de vida tengan éxito y sean sostenibles?

No sólo te hace estas grandes preguntas, además te invita a indagar en cada una de ellas. Por ejemplo ¿El éxito vital viene dado por el dinero y la posición?¿O por otro tipo de dimensiones como la sensación de encontrarse bien, las relaciones o la consecución de objetivos y el aprendizaje?

Merece la pena leer el artículo (si no te encuentras cómodo con el inglés dile a tu navegador que lo traduzca). Yo personalmente estoy dedicando una semana a cada una de las preguntas que plantea, y si… con alguna me estoy sorprendiendo.

Siempre es septiembre

Quiero publicar esta entrada en septiembre porque es -con Año Nuevo- el mes de los nuevos comienzos, el momento perfecto para pensar en los próximos doce meses. Sin embargo, la idea de reinventarse es aplicable en cualquier momento del año y a cualquier edad.

No necesitas dar un giro de 180 grados a tu vida. A veces, pequeños ajustes en tu trabajo, familia, tiempo libre o mentalidad pueden marcar la diferencia. Te animo a realizar este tipo de reflexión periódicamente. Solo necesitas ganas, un cuaderno para anotar tus pensamientos y la honradez para aceptar cosas que… no siempre te va a gustar escuchar de tu propia boca.


Y tú, ¿conoces más modelos, técnicas o ideas que te ayuden a hacerte las preguntas adecuadas? Me encantaría escucharlas y compartirlas con todos aquellos que nos estén leyendo.

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